La Bufa y el pastor

La Bufa y el pastor

Sucedió entonces que en cierto día, un joven pastor que acostumbraba llevar a su rebaño al mencionado cerro, escuchó una dulce vos detrás de las rocas, aunque en un principio no le dio importancia pues ya había escuchado hablar a otros pastores sobre extrañas voces que se escuchaban en ese lugar sin otra explicación, más que la del viento silbando entre las rocas, la voz se hizo cada vez más clara e insistente por lo que el pastor rodeó la roca, encontrando detrás de ella una hermosa joven que clamaba ayuda.
La bella mujer dijo ser una princesa a quien un brujo había hechizado y le suplico ayuda, pidiéndole que la llevara en brazos hasta la parroquia, conocida hoy como Basílica Colegiata de Nuestra Señor de Guanajuato, de esta manera el embrujo desaparecería, ella recobraría su forma humana, la ciudad se desencantaría dejando ver todas sus riquezas y a cambio, el pastor podría quedarse con una parte de esas fortunas y el privilegio de desposar a la princesa.
El joven cedió ante la hermosura de la princesa y acepto ayudarla, sin embargo tendría que hacerlo bajo ciertas condiciones: en el transcurso del camino no debía voltear su vista hacia atrás bajo ninguna circunstancia, dejando pasar por desapercibida toda voz amenazante que pudiera escuchar, y tendría que llegar a la parroquia antes de que la cueva de ese cerro, que se abría solo en determinados días, se cerrara.
El pastor, armándose de valentía, tomó a la joven en sus brazos e inició su travesía. Con apenas unos pasos transcurridos comenzó a escuchar amenazantes voces a sus espaldas que cada vez se volvían más infernales, a la vez que se agotaban por el esfuerzo de bajar las pendientes sin soltar a la mujer; sin embargo la promesa de la princesa lo animaba a continuar.
Después de un gran tramo recorrido, las estridentes voces le provocaron angustia y al sentir un extraño peso sobre su espalda volteo sin pensarlo, al instante la bella princesa se transformó en una serpiente mientras el pastor quedó petrificado. Se dice que ambos permanecen en la cima de aquel cerro, el joven convertido en un enorme peñasco conocido como “El Pastor” y la princesa en la gigante roca sobresaliente conocida como “La Bufa”.
La leyenda continua, la princesa sigue apareciéndose en espera de un joven valeroso y atrevido que logre darle fin a su hechizo y al de la ciudad encantada.

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