La familia

La familia

¿Es posible que amar resuelva todos los problemas y que a nuestro angustiado corazón, lo mismo que a nuestro espíritu curioso, le baste con tan poca cosa, una familia, para hallar la calma y la paz?
Sí. Producir felicidad en torno nuestro, hacer dichosos dentro del estrecho límite a los seres cuya suerte está ligada a la nuestra; ¿hay ideal más alto?
Perseguimos con todo nuestro esfuerzo ambiciones cuya vanidad conocemos, una gloria que llamamos eterna, y que el tiempo se lleva, una fortuna cuyos caprichos desconciertan nuestros más hábiles cálculos, honores ridículos que obtienen también los últimos de los hombres, Y en esta caza nos olvidamos de los seres que no amamos, como podríamos amarlos, por los cuales no hacemos lo que pudiéramos hacer.
Moriremos nosotros y nuestras obras; nuestros pensamientos se desvanecerán; no subsistirá ni una sola piedra de los edificios que habremos construido, ni una letra de los nombres que habremos creído inscritos en la Historia; pero ¿no quedará nada de los soles de. Afección que hayamos encendido?
Son necesarios millares de años para que desaparezca la luz de una estrella apagada; ¿cuánto tiempo pueden, pues, vivir y perpetuarse después de nosotros los sentimientos dulces y sencillos que hemos hecho irradiar de nuestros corazones?

Eduardo Rod,

Sigue a Gogol

Recibe publicaciones nuevas en tu email

Únete a otros seguidores