No dejes de mirarme

No dejes de mirarme

No dejes de mirarme con esos tus ojos llenos de compasión y consuelo para mi pobre alma abatida y agobiada ante el peso de mi propia necedad, no dejes de mirarme con tu mirar de Maestro, con tu mirar de Amado y Salvador excelso , no dejes de acariciarme con tu mirada que penetra los aposentos de mi intima estancia donde sólo tú puedes llegar con una de tus miradas, no dejes de mirarme con tu mirada de Rey que deja sin peso cualquiera de mis resistencias puestas sin motivo real contra ti…, no dejes de mirarme con esos tus ojos de príncipe de paz que capaz es en cada instante de pacificar lo que en mí se forma como guerra y tormento! , no dejes de mirarme con la ternura que tan sólo puede aflorar de tu dulce mirar, no dejes de mirarme con la piedad que se desprende de ti en la acción misma de saberme mirar, no dejes de mirarme en la hora presente como lo hiciste en aquella hora primera cundo supe de tu amor por mí. no dejes de mirarme con ésa excelsa caridad capaz de perdonar cada uno de mis delitos por más rojos que sean, no dejes de mirarme con la calidez de tu amor el cual me soporta y alienta a continuar el caminar a pesar de mi caída …. no dejes de mirarme en tu presente eterno, no dejes de mirarme , no lo hagas, no por favor, Yo sin el bendito bálsamo de tus ojos soy como cítara sin cuerda, soy como flauta sin su interprete, no dejes de mirarme por piedad, no dejes de mirarme, no! Por favor, sigue mirando a este que, aunque es el más grande de los pecadores, se hace tuyo en lo que sea que tú quieras…. no dejes de mirarme con la excelsa riqueza de tus ojos, los cuales sólo comunican rica esencia, los cuales me sacan de mi sucia apariencia, no dejes de mirarme, ya sabes qué perdido he estado sin el soporte bendito de tu espléndido mirar, ya lo sabes, y yo también lo sé! , no dejes de mirarme, por las horas aquellas de pasión y muerte que te ha costado el rescate de mi pobre alma, , no dejes de mirarme, por la dulce pureza de la Siempre Reina, llamada por la princesa de Lourdes “La Inmaculada Concepción” , no dejes de mirarme, no, no lo hagas, fíjate en la canción que cada día puedo por ti componer, de dónde nace tal componer? Acaso ves en mí alguna fina virtud de compositor? Bien sabes que no sé hacer nada distinto a errar en el andar, más toda bella inspiración nace de ése tu finísimo mirar, Oh Maestro de mi alma! Ven, no dejes de venir con tu mirar, no dejes de venir con tu dulce y cándido mirar, ven, por tu Padre, por tu Nombre, por tu Madre y su Realeza, ven, no dejes de venir a mi aposento cada vez que quieras y si me atrevo? Lo hago al pedirte que lo hagas cada noche sin que importe si la luna está o no está puesta, lo haré, al suplicarte que vengas a mí cada mañana nueva sin que importe si el sol hace o no su elevación por entre las montañas cuales cantan tu alabanza. No dejes de mirarme…..

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