No te resistas a nada

No te resistas a nada

Una noche, no mucho después de cumplir veintinueve años, me desperté de madrugada
con un sentimiento de absoluto terror. Había despertado con ese sentimiento muchas
veces antes, pero esta vez era más intenso que nunca. El silencio de la noche, los
contornos vagos de los muebles en la habitación oscura, el ruido distante de un tren,
todo parecía tan ajeno, tan hostil y tan absolutamente sin sentido que creó en mí un
profundo aborrecimiento del mundo. Lo más odioso de todo, sin embargo, era mi propia
existencia. ¿Qué sentido tenía continuar viviendo con esta carga de desdicha? ¿Por qué
seguir con esta lucha continua? Podía sentir un profundo anhelo de aniquilación, de
inexistencia, que se estaba volviendo mucho más fuerte que el deseo instintivo de
continuar viviendo.
“No puedo seguir viviendo conmigo mismo”. Este era el pensamiento que se repetía
continuamente en mi mente. Entonces súbitamente me hice consciente de cuán peculiar
era este pensamiento. “¿Soy uno o dos? Si no puedo vivir conmigo mismo, debe haber
dos: el ‘yo’ y el ‘mí mismo’ con el que ‘yo’ no puedo vivir”. “Quizá”, pensé, “sólo uno de
los dos es real”.
Esta extraña revelación me aturdió tanto que mi mente se detuvo. Estaba
completamente consciente, pero no había más pensamientos. Después me sentí
arrastrado hacia lo que parecía un vórtice de energía. Al principio era un movimiento
lento y después se aceleró. Me sobrecogió un intenso temor y mi cuerpo empezó a
temblar. Oí las palabras “no te resistas a nada” como si fueran pronunciadas dentro de
mi pecho. Sentía como si me arrastrara a un vacío. Sentía que el vacío estaba dentro de
mí en lugar de afuera. De repente, ya no sentí más miedo y me dejé caer en aquel vacío.
No recuerdo lo que pasó después.

Eckhart Tolle El poder del ahora

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