Tag : Palabras de amor

EL SORTILEGIO DE ZONTA

Te amo de un modo oscuro te amo parlante te amo mudo te amo como la parte más dulce del paisaje te amo seco te amo hidrante con lo que me queda de vos cada noche construyo un lago con lo que pierdo de vos cada día construyo un pájaro te juro a veces el pájaro es más grande que el lago a veces según llueva el lago vuela el pájaro hace mareas cuando duermes asisto a una escuela que me enseña a hablar con los nidos y las orillas todos estos disturbios serían más amigables si decidieras por fin ser el pájaro el lago ser lo que amo. Yo podría sentarme aquí cruzar las piernas pedir un vodka y extrañarte y correr el riesgo de no levantarme jamás o podría salir de aquí tomar el tren sufrir la venganza de mirar por la ventana y extrañarte arriesgarme a convertirme en un árbol del paisaje o bien podría volar sobre aquí con las mangas largas…

Te busco a ti

Busco aliento en el horizonte de tus palabras y en tus sueños breves Me busco a mi mismo en lo profundo de tu mirada Y me pregunto si ese amor que de ella emana día con día es por mí Busco mis sueños perdidos en tu sonrisa, escucho atento tu voz Me busco a mi mismo en el misterio tus palabras Esperando escuchar oculto un mensaje de amor para mí en alguna de ellas Le busco sentido a mi vida en tus labios, en tu andar y en tu risa Me busco a mi mismo en el mismo sendero donde alguna vez te deje Sigo esperando una señal divina o terrena, que indique que tú eres para mí. Busco en mis recuerdos el sonido de tu voz y la cadencia de tu andar Me busco a mi mismo en las imágenes de esos recuerdos Busco, busco , sigo buscando, te busco a ti Luis Gonzalez Gonzalez (gogol)

Bebiendo coca-cola contigo

Bebiendo coca contigo me divierto más que yendo a San Sebastian, Irun, Hendaya, Bayona o enfermandome del estómago en la travesera de gracias en Barcelona. En parte porque con tu blusa naranja pareces un San Sebastian mejor y más feliz. En parte por mi amor por ti, y debido a tu amor por el yogurt. En parte debido a los tulipanes de color naranja floreciendo alrededor de los abedules. En parte debido al misterio que nuestras sonrisas asumen ante la gente y las estatuas. Es difícil de creer que cuando estoy contigo, no existe más nada. En la calidad luz de las cuatro a Nueva York notamos hacia adelante y atrás entre nosotros como un árbol respirando por sus ramas en un espectacular porta retratos. Y el porta retrato parece no tener rostros en absoluto solo pinturas y de pronto te preguntas, por qué en el mundo alguien haría eso, te miro a ti y prefería verte a ti que a todos los porta retratos…

Hacer el amor

Me dijo Te voy hacer el amor.. Me sirvió una copa de vino, lleno la bañera a tres cuartos, conocía la temperatura exacta cómo me gustaba el agua, me quitó la ropa y me ayudó a entrar… me lavó el pelo, la espalda y los pies. Me llevó a la cama y mientras me secaba el pelo humedecía mi alma, me acostó boca abajo y comenzó a masajear mi espalda, no decía nada pero su suave respiración era lo más bonito que podía oír. No sé en qué momento me dormí… Pero cuando desperté en sus brazos me dijo, hay muchas maneras de hacer el amor, respiré profundo y lo besé. Y esta vez lo hicimos como yo sabia, con el cuerpo.(ese amor salvaje que nace en la piel) El sabe perfectamente como hacer el amor cada día y es que para hacer el amor no es necesario el encuentro físico, se puede hacer el amor de muchas maneras; con una dulce una caricia, una…

Amor de tarde

Es una lástima que no estés conmigo cuando miro el reloj y son las cuatro y acabo la planilla y pienso diez minutos y estiro las piernas como todas las tardes y hago así con los hombros para aflojar la espalda y me doblo los dedos y les saco mentiras. Es una lástima que no estés conmigo cuando miro el reloj y son las cinco y soy una manija que calcula intereses o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas o un oído que escucha como ladra el teléfono o un tipo que hace números y les saca verdades. Es una lástima que no estés conmigo cuando miro el reloj y son las seis. Podrías acercarte de sorpresa y decirme “¿Qué tal?” y quedaríamos yo con la mancha roja de tus labios tú con el tizne azul de mi carbónico.

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