Tag : Cuentos

Te espero en la vuelta

Ese domingo Orlando corría como siempre , apenas había empezado la segunda vuelta cuando la música que escuchaba hizo una pausa , ese silencio le permitió escuchar unos cadenciosos pasos detrás de él , instintivamente volteo y una hermosa mujer apareció a un par de metros de él, Orlando intento acelerar el paso pero el peso de su cuerpo ofreció una resistencia inusual,o al menos eso pensó Orlando, un par de segundos después el grácil cuerpo de la mujer se le emparejo durante unos instantes, Orlando hizo un segundo esfuerzo por ganar velocidad y mantener el paso de la chica sin lograrlo, ella pareció notar el esfuerzo de Orlando por no dejarse pasar y sonrió, Orlando se sonrojo y trato de devolver la sonrisa pero era ya tarde la chica iba un par de pasos adelante de él , dejando tras de si una estela perfumada con un exquisito aroma que llego a la nariz de Orlando “rosas” pensó mientras hacia un último esfuerzo por…

Te acuerdas Lucia

Te acuerdas Lucia de aquella cita en el palacio de bellas artes habíamos quedado de vernos a las once en punto de la mañana un día 2 de septiembre de 1987, aunque yo sabía ya que eso de la puntualidad no iba contigo nunca me imagine que llegarías tantos años tarde, yo llegue cinco minutos antes, me pare en la esquina izquierda de la plaza del palacio justo detrás del monumento de Francisco Madero desde ahí podía ver tu arribo si venias por la alameda o del metro bellas artes lugares por donde yo suponía llegarías. ¿Te has dado cuenta de lo largo que se vuelve el tiempo cuando esperas? Saque de mi bolsa mi viejo teléfono para ver la hora y para mi sorpresa apenas había trascurrido tres minutos, tratando hacer menos “larga” la espera empecé a ver los detalles del monumento entonces caí en cuenta que la calle a mi derecha había sido nombrada en honor del hombre de la estatua, entre tantos…

El sagrado WC

En cierta ocasión una familia inglesa pasaba sus vacaciones en Escocia, y en uno de sus muchos paseos observaron una pequeña casita de campo, que de inmediato les pareció adecuada para su próxima temporada. Indagaron quién era el dueño de ella, y resultó ser un pastor de la Iglesia Anglicana, al que se dirigieron para pedirle que les mostrara la finca. El propietario amablemente así lo hizo; y tanto por su comodidad, como por su situación, la casa fue del agrado de la familia, que quedó comprometida para alquilarla en sus próximas vacaciones. Ya de regreso en Inglaterra, repasaron debidamente los detalles de cada habitación, y recordó la esposa que no había visto el W.C. Dado lo prácticos que son los ingleses, decidieron escribir al propietario preguntándole por la ubicación de tan indispensable servicio, lo que hicieron en los siguientes términos: – ‘Estimado Pastor: soy miembro de la familia que hace unos días visitó su finca con deseos de arrendarla para nuestras próximas vacaciones y…

La sonrisa

Es de común experiencia que toda risa contenida se hace en sonrisa, y toda sonrisa acentuada se desata en risa. Estas relaciones fisiológicas no deben turbarnos. En concepto, como quiere Bergson, podemos considerar que la risa es una manifestación social. La sonrisa es solitaria. La risa acusa un pretexto o motivo externo, como señalándolo con el dedo. La sonrisa es más interior, tiene más espontaneidad que la risa es menos solicitada desde fuera. Así, aun cuando se considere que son grados o momentos de un mismo proceso, el análisis de la sonrisa nos lleva a las fuentes espirituales; el de la risa, a los motivos externos. Los motivos podrían variar; como no nos pertenecen, no son absolutos. La fuente espiritual que traemos con nuestro ser no puede variar, es absoluta. La sonrisa es, filosóficamente, más permanente que la risa. > ha observado Rabelais, sutilmente. Lo mismo pudiera haber dicho: sonreír… Los naturalistas creen percibir, en cierta clase de simios, el rictus de una embrionaria sonrisa;…

El valor de la amistad

Un día, cuando ingresé en la preparatoria, vi a un chico de mi clase caminando hacia su casa desde la escuela, su nombre era Kyle y estaba cargando todos sus libros a su casa en viernes? ¡Debe ser un perno! Tenía planeado un gran fin de semana (fiestas y un juego de fútbol el sábado en la tarde), así que solo me encogí de hombros y seguí mi camino. Mientras caminaba, vi a un grupo de chicos corriendo hacia Kyle. Le tiraron los libros que traía cargando y lo empujaron para que cayera al suelo, sus anteojos salieron volando y vi como cayeron en el pasto a unos tres metros de él. Miró hacia arriba y observé una terrible tristeza en sus ojos. Mi corazón se volcó hacia él y mientras se arrastraba hacia sus anteojos, vi lágrimas en sus ojos. Mientras arreglaba sus anteojos, le dije: – Esos tipos sin unos idiotas _. Deberían entretenerse de otra forma. – Me miró y dijo: –…

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