Tag : poesia

Una mujer completa

Que nadie haya sido tan afortunado de darse cuenta la mina de oro que tu eres, no significa que brilles menos Que nadie haya sido lo suficientemente inteligente para darse cuenta que mereces estar en la cima, no te detiene para lograrlo. Que nadie se haya presentado aún para compartir tu vida, no significa que ese día esté lejos. Que nadie haya venido a alejar la soledad con su amor, no significa que debas conformarte con lo que sea. Que nadie te haya amado con esa clase de amor que has soñado, no quiere decir que tengas que conformarte con menos. Que aún no hayas recogido las mejores cosas de la vida, no significa que la vida sea injusta. Que Dios esté pensando en un hermoso príncipe para ti, no significa que tu no seas ya reina. Solo por que la situación no parece estar progresando por ahora, no significa que necesites cambiar nada. Sigue brillando, sigue corriendo, sigue esperando, sigue viviendo, sigue siendo exactamente…

La guaja

Ven acá granuja ¿Dónde andas so guaja? Hoy te mondo los huesos a palos, no llores ni huyas por que no te escapas, yo no sé lo que hacer ya contigo me tienes muy harta, a ti ya no te valen palabras, a ti ya no te valen razones, ni riñas, ni encierros, ni golpes, ni nada. Te dije al marcharme: levántate pronto y estira esos huesos y dobla las mantas y enciende la lumbre y arrima el puchero y enjuaga las ollas y barra la casa. Y vengo y me encuentro grandísimo pillo, la lumbre sin brazas, la puchera sin caldo ni prigue, la vivienda peor que una cuadra, la burra sin pienso, las pilas sin agua. ¿Segaste la hierba? ¿Trajiste la paja? ¿Regaste los tiestos? ¿Cerniste la harina? ¿Clavaste la estaca? ¿Comió la cordera? ¿Bebió la lechona? ¿Cogiste los huevos? ¿Mudaste la cabra? ¡Hum! ¿Y a ti qué te importa? ¿para qué quieres cansarte? Si aquí está la burra que todo te lo…

En tanto

En tanto que mis manos tocan la tela de la sábana, se deslizan entre sus pliegues un ardor intenso que se atrapó con las caricias impensadas de esa tarde de sorpresas inesperadas. Fue tu mano derecha sobre mi mano izquierda bajo la sábana de color rosa escondidas lo que inició en ellas un memorable encuentro que produjo con sus roces un rito de una pasión enfebrecida más leve que el calor del sol pero capaz de calentar el viento. El ardor de ese roce con nuestros dedos lograron lo que hubieran hechos diez leños iluminando una cueva cubierta de ensueños en el que el lenguaje de la palabra humana no supo expresarse en esas llamas. ¿Cuántos besos se dieron tus dedos y mis dedos cuando se unían a las caricias de las ondas de sus huellas? Es difícil decir, fueron incontables, solo estoy segura que esos besos poblaron un cielo color rosa con estrellas de una brillante fulguración hermosa. Hoy tengo la manta entre mis…

Si

Si puedes mantener la cabeza sobre los hombros cuando otros la pierden y te cargan su culpa, Si confías en ti mismo aún cuando todos de ti dudan, pero aún así tomas en cuenta sus dudas, Si puedes soñar y no hacer de tus sueños tu guía, Si puedes pensar sin hacer de tus pensamientos tu meta, Si triunfo y derrota se cruzan en tu camino y tratas de igual manera a ambos impostores, Si puedes hacer un montón con todas tus victorias, Si puedes arrojarlas al capricho del azar, y perder, y remontarte de nuevo a tus comienzos sin que salga de tus labios una queja, Si logras que tus nervios y el corazón sean tu fiel compañero, y resistir, aunque tus fuerzas se vean menguadas, con la única ayuda de la voluntad que dice: “adelante”, Si ante la multitud das a la virtud abrigo, Si aún marchando con reyes guardas tu sencillez, Si no pueden herirte ni amigos ni enemigos, Si todos te…

No abandones

Cuando vayan mal las cosas como a veces suelen ir, cuando ofrezca tu camino sólo cuestas que subir, cuando tengas mucho haber pero mucho que pagar, y precises sonreír aun teniendo que llorar, cuando ya el dolor te agobie y no puedas ya sufrir, descansar acaso debes pero nunca desistir. Tras las sombras de la duda, ya plateadas ya sombrías, puede bien surgir el triunfo, no el fracaso que temías, y no es dable a tu ignorancia figurarse cuan cercano, puede estar el bien que anhelas y que juzgas tan lejano, lucha, pues por más que en la brega tengas que sufrir. ¡Cuando todo esté peor, más debemos insistir! Si en la lucha el destino te derriba, si todo en tu camino es cuesta arriba, si tu sonrisa es ansia satisfecha, si hay faena excesiva y vil cosecha, si a tu caudal se contraponen diques, Date una tregua, ¡pero no claudiques! “Porque en esta vida nada es definitivo, toma en cuenta que: todo pasa, todo…

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