Tag : reflexiones

El árbol de los problemas

El carpintero que había contratado para ayudarme a reparar una vieja granja, acababa de finalizar un duro primer día de trabajo. Su cortadora eléctrica se dañó y lo hizo perder una hora de trabajo y ahora su antiguo camión se niega a arrancar. Mientras lo llevaba a su casa, se sentó en silencio. Una vez que llegamos, me invitó a conocer a su familia. Mientras nos dirigíamos a la puerta, se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol, tocando las puntas de las ramas con ambas manos. Cuando se abrió la puerta, ocurrió una sorprendente transformación: Su bronceada cara estaba plena de sonrisas. Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dio un beso a su esposa. Posteriormente me acompañó hasta el carro. Cuando pasamos cerca del árbol, sentí curiosidad y el pregunté de lo que había visto hacer un rato antes. -Oh, ese es mi Árbol de los problemas-, contestó. -Sé que no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero una cosa es…

El deceso de Benjamin

En 1920 nació el primer hijo de Roscoe Button. Durante las fiestas de rigor, a nadie se le ocurrió mencionar que el chiquillo mugriento que aparentaba unos diez años de edad y jugueteaba por la casa con soldaditos de plomo y un circo en miniatura era el mismísimo abuelo del recién nacido. Cinco años más tarde, el hijo de Roscoe había crecido lo suficiente para jugar con el pequeño Benjamin bajo la supervisión de la misma niñera. Roscoe los llevó a los dos al parvulario el mismo día y Benjamin descubrió que jugar con tiras de papel de colores, y hacer mantelitos y cenefas y curiosos y bonitos dibujos, era el juego más fascinante del mundo. Una vez se portó mal y tuvo que quedarse en un rincón, y lloró, pero casi siempre las horas transcurrían felices en aquella habitación alegre, donde la luz del sol entraba por las ventanas y la amable mano de la señorita Bailey de vez en cuando se posaba sobre…

Se fueron antes

Lloras a tus muertos con un desconsuelo tal que no parece sino que tú eres eterno. NOT DEAD, BUT GONE BEFORE, dice bellamente el prólogo inglés. Tu impaciencia se agita como loba hambrienta,ansiosa de devorar enigmas. ¿Pues no has de morir tú un poco después, y no has de saber por fuerza la clave de todos los problemas, que acaso es de una diáfana y deslumbradora sencillez? SE FUERON ANTES … ¿A qué pretende interrogarlos con insistencia nerviosa? Déjalos siquiera que sacudan el polvo del camino; déjalos siquiera que restañen en el regazo del Padre las heridas de los pies andariegos; déjalos siquiera que apacienten sus ojos en los verdes prados de la paz… El tren aguarda. ¿Por qué no preparar tu equipaje? Esto sería más práctica y eficaz tarea. El ver a tus muertos es de tal manera cercano e inevitable, que no debes alterar con la menor festinación la pocas horas de tu reposo. Ellos, con un concepto cabal del tiempo, cuyas barreras…

Robin Williams

Era un gran comediante, un maestro de la improvisación. Pero no sólo eso: tenía una gran talla humana. Era un tipo generoso y compasivo. Sabía cómo desdramatizar las situaciones y crear buen ambiente a su alrededor. Aún le recuerdo en el rodaje, bromeando con todos los actores y aliviando el estrés. Tuvimos una relación bastante cercana antes, durante e inmediatamente después de la película. Nos invitó a su casa, y ahí puede comprobar su auténtica personalidad. En el fondo era un introvertido que vivía bajo el peso de la fama. De joven tuvo problemas de adicción al alcohol y las drogas, de adulto buscó refugio en la soledad”. Tuvo mala suerte con sus matrimonios y creo que le faltó amor. Y murió también con graves problemas económicos, pese a los 21 millones de dólares que cobró por interpretarme. La gente de los estudios me decía: ni se te ocurra pedirle dinero a Robin. Yo le insinué que podría donar los 21 millones para la creación…

En este momento de mi vida

En este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de un amor y la compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer papas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila. También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para llevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar de menos a los que tengan que irse, porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No dejar de sorprenderme…

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