Tag : zen

Alojamiento A Cambio De Diálogo

Según una antigua tradición de ciertos templos zen japoneses, si un monje que está de paso, y sale airoso de una discusión sobre budismo con uno de los monjes residentes, puede pasar allí la noche. En caso contrario, tiene que irse. En el norte de Japón había uno de estos templos, dirigido por dos hermanos. El hermano mayor era muy erudito y el hermano menor era más bien tonto y sólo tenía un ojo. Cierta tarde un monje llegó a pedir alojamiento. El hermano mayor estaba muy cansado, pues había estado estudiando durante muchas horas, así que le dijo al hermano menor que fuera y se hiciera cargo de la discusión. -Pide que el diálogo tenga lugar en silencio -dijo el herma¬no mayor. Poco después el viajero se acercó al hermano mayor y dijo: -Qué tipo tan encantador es tu hermano. Ha ganado limpia¬mente la discusión, por lo que tengo que irme. Buenas noches. -Antes de marchar-dijo el hermano mayor-, te ruego que me cuentes…

El Aprendizaje

Cuando el gran místico sufi, Hasan, estaba muriendo, alguien le preguntó: `Hasan, ¿quién fue tu maestro`? Hasan respondió: `tuve miles de maestros. Si sólo mencionara sus nombres me llevaría meses, años, y ya es demasiado tarde. Pero ciertamente te hablaré sobre tres maestros. `Uno era un ladrón. Una vez me perdí en el desierto y cuando llegué a una aldea, era tarde y todo estaba cerrado. Pero finalmente encontré a un hombre que estaba intentando hacer un agujero en la pared de una casa. Le pregunté dónde podía pasar la noche y él dijo: `A esta hora de la noche será difícil, pero puedes quedarte conmigo, si puedes quedarte con un ladrón`. `Y el hombre era tan hermoso que me quedé un mes. y todas las noches él acostumbraba decirme: “Ahora me voy a trabajar. Descansa y reza”. Al regresar yo le preguntaba: “¿Conseguiste algo?”. El solía decir: ” Esta noche, no. Pero mañana intentaré nuevamente, si Dios quiere…” Nunca estaba desesperanzado, siempre estaba feliz….

El Samurai y los tres gatos

Un samurai tenía en su casa un ratón del que no llegaba a desembarazarse. Entonces adquirió un magnifico gato, robusto y valiente. Pero el ratón, más rápido se burlaba de el. Entonces el samurai tomo otro gato, malicioso y astuto. Pero el ratón desconfió de el y no daba señales de vida mas que cuando este dormía. Un monje Zen del templo vecino presto entonces al samurai su gato: este tenía un aspecto mediocre, dormía todo el tiempo, indiferente a lo que le rodeaba. El samurai encogió los hombros, pero el monje insistió para que lo dejara en su casa. El gato se pasa el día durmiendo, y muy pronto, el ratón se envalentono de nuevo: pasaba y volvía a pasar por delante del gato, visiblemente indiferente. Pero un día, súbitamente, de un solo zarpazo, el gato lo atrapo y lo mató. El poder del cuerpo o la habilidad de la técnica, no son nada sin la vigilancia del espíritu.

Alarga tu linea

Ed Parker era un hawaiano atractivo de casi dos metros con una espesa mata de cabello negro, Parker me recordó un gran árbol con brazos como poderosas ramas y pies descalzos asentados firmemente en el tatami de lona (a pesar de su tamaño él es un torbellino en movimiento). Vestía un gi, uniforme de algodón de dos piezas usado por la mayoría de los artistas marciales, viejo y suelto. El gi, así como su cinturón negro era blanco en algunas partes debido al uso y repetidas lavadas. Su cara era serena y pacífica como si acabara de terminar de meditar. Recuerdo bien una de mis primeras sesiones en su dojo en Los Angeles donde estaba yo practicando kumite (combate) con un oponente más hábil. Para compensar mi falta de conocimiento y experiencia yo intentaba movimientos engañosos y tramposos que eran inmediatamente anulados. Fui vencido totalmente y Parker observaba la valpuleada que me estaba dando. Cuando se termino el encuentro me sentía deprimido. Parker me invitó…

Mushin o “Ello”

¿Que quieres decir con ello ? interrogue “Ello” es cuando actúas sin estar plenamente consciente, cuando simplemente actúas. Como cuando me arrojas una pelota y yo, sin pensarlo, levanto las manos y la atrapo. O cuando un niño o un animal salen corriendo frente a tu automóvil y, automáticamente, tú aplicas los frenos. Cuando me lanzas un golpe, yo lo intercepto y contesto con otro, pero sin pensarlo. “Ello” simplemente sucede. Noto que yo estaba intrigado y se echó a reír – Esto es algo más para el libro que siempre estás diciendo. Que vas a escribir agregó. “Ello” es un estado mental al que los japoneses llaman mushin, lo cual literalmente, quiere decir “no-mente”. Según los maestros del Zen, el mushin entra en acción cuando el actor se separa de la actuación y ningún pensamiento interfiere con la acción, porque el acto inconsciente esta libre y sin inhibiciones. Cuando el mushin está en funcionamiento, la mente pasa de una actividad a otra , fluyendo…

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