Te espero en la vuelta

Te espero en la vuelta

Ese domingo Orlando corría como siempre lo hacia , apenas había empezado la segunda vuelta cuando la música que escuchaba hizo una pausa ,justo en el momento en que escucho unos pasos detrás de él , instintivamente volteo y una hermosa mujer apareció a un par de metros de él, Orlando intento acelerar el paso pero el peso de su cuerpo ofreció más resistencia de la común o al menos eso pensó Orlando segundos después el grácil cuerpo de la mujer se le emparejo durante unos instantes , Orlando hizo un segundo esfuerzo por ganar velocidad sin lograrlo la chica pareció notar el intento de Orlando por no dejarse pasar y sonrió, Orlando se sonrojo y trato de devolver la sonrisa pero era ya tarde la chica iba un par de pasos adelante de él , una estela de aroma a perfume llego a la nariz de Orlando “rosas” pensó mientras hacia un último esfuerzo por seguir el paso de aquella chica, “imposible ” se dijo a sí mismo . –te veo en la siguiente vuelta – la escucho decir y su corazón latió con más fuerza lo cual le dio un impulso adicional que hizo que por algún tiempo se mantuviera cercano a ella y a su aroma, pero no duro mucho, solo unos segundos los cuales a Orlando parecieron siglos que lo agotaron completamente , extenuado poco a poco perdió velocidad hasta detenerse , se salió del camino y se sentó a esperar, miro su reloj para calcular el tiempo que tardaría la chica en dar la vuelta, un rato más tarde lo volvió a ver “cinco minutos- pensó , cuando se acercaban los diez, lo invadió una emoción desconocida comenzó a pensar en su voz , en su rostro , en su figura en el aroma de su perfume que aun parecía estar presente en el ambiente , y la emoción se trasformo en nerviosismo , sus manos sudaban ella debía estar a punto de terminar la vuelta, de vez en cuando miraba a donde debía aparecer la chica, miro el reloj “diez” pensó , el tiempo siguió trascurriendo y ella no aparecía, el nerviosismo se transformo luego en decepción pasaron quince , veinte, veinticinco ,treinta minutos y ella no apareció, Orlando camino hacia donde ella debió haber venido y completo la vuelta caminando y nada de ella. –“vendré cada domingo hasta verla” y así lo hizo el siguiente domingo y el siguiente y el siguiente hasta la actualidad, siempre lleva una manta, la coloca en el pasto y comienza hacer ejercicio el cual interrumpe cada vez que escucha algunos pasos que le parecen familiares, Orlando ha perdido peso y ganado musculatura, seguramente ella no lo reconocería si lo recordara. Orlando siguió su espera aunque ella nunca volvió.
Ella por su parte ese día un poco mas adelante de donde se quedo Orlando termino su recorrido,camino hasta donde la pista daba vuelta , se sentó en una banca y lo estuvo espero durante un poco mas de veinte minutos , aburrida , cansada y decepcionada, finalmente se fue.

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