Tú eres eterno

Tú eres eterno

Cierta mañana en que Maharaj subió las escaleras hacia su desván, comenzó a hablar apenas se había sentado. Se habían reunido ya algunos visitantes pero el no pareció percatarse de su presencia. Al parecer alguien de la casa se había quejado con él de la impuntualidad de una persona que no hizo algo a tiempo. Así pues, el tiempo vino a ser el tema de su plática. Comenzó de súbito observando que muchas personas toman el tiempo como si fuera una “cosa”, algo independiente de ellas, algo a través de lo cual tienen ellas, en tanto entidades individuales, que pasar. Esta idea es totalmente errónea. Y dirigiéndose a los presentes, dijo: “Toda su idea del tiempo se resume en la idea de que nacieron en el pasado, de que se encuentran ahora en el presente (aunque, siendo estrictos, no existe ningún “presente” puesto que el “presente” ¡nunca permanece!) y de que van á envejecer en un futuro. ¿Han pensado alguna vez cuan falaz es este concepto? ¿Existe realmente en el sentido objetivo un pasado-presente-futuro? El “pasado” se ha vuelto irrevocable y el “futuro” sólo puede conocerse una vez que se convierte en un presente que pasa, volviéndose un recuerdo. Así pues, es preciso tener claro que el “tiempo” no tiene una existencia objetiva en sus vidas y que, en consecuencia, ¡no es posible analizarlo en términos físicos!”
Maharaj continuó: “¿De qué manera les afecta a ustedes entonces el tiempo? El tiempo sólo les afecta en la medida en que denota duración, un período que se mide, un concepto. Duración significa temporalidad, que es la condición sine qua non de todos los fenómenos, incluyendo todos los tus y mis. De modo que, lo que ustedes parecen ser, lo que han sido condicionados a pensar que son pero que no son, es lo temporal Pero lo que ustedes son como Presencia Conciente (y el conocedor de esta conciencia) es intemporalidad.
El “pasado” es sólo un recuerdo, y el “futuro”, no más que una esperanza. Sólo el “presente”, el ahora, significa algo para nosotros, ya que la presencia como intemporalidad es lo que somos.
“Me pregunto -dijo Maharaj- si comprenden lo que estoy diciendo. ¿Entienden el significado de lo que he dicho? Lo que he dicho es, en efecto, que ustedes son tiempo: Lo que piensan que son es tiempo, duración; lo que son en términos subjetivos, intemporalidad. ¿Les sorprende que les diga que lo que ustedes piensan que son es tiempo? En tanto objetos fenoménicos, ¿no son acaso tiempo, un río en movimiento que fluye de la infancia a la vejez, del nacimiento a la muerte, de la creación a la destrucción, al igual que cualquier otro fenómeno manifestado? Lo que ustedes creen ser (el aparato sicosomático) se encuentra siempre en movimiento, aun en el sueño hay un movimiento hacia la vigilia, y la razón de esto es simple: la conciencia, cuya naturaleza es ser movimiento, no los deja tranquilos. Este continuo “hacer” se convierte en un infame karma a causa tan sólo de la identificación con la forma física con la que ustedes asumen la responsabilidad de supuestas acciones y, claro está, sus consecuencias también. Cada una deestas supuestas acciones se extiende en el espacio-tiempo para manifestarse en forma perceptible y así convertirse en un “suceso”. El mundo fenoménico en su totalidad representa millones de tus. Y el conjunto entero de tales acciones-sucesos de todos los tus, muestra al mundo en movimiento. La palabra “nacimiento” debería referirse en realidad al tiempo, pues sin el nacimiento de la duración (que es inseparable del “espacio”), no serían posibles la manifestación y la percepción. Ustedes piensan que nacieron, pero lo que nació fue la duración en la cual ustedes como objetos se han vuelto perceptibles.
“En el plano relativo, todo tiene que tener una contraparte interrelacionada para poder tener una existencia, si bien no objetiva, cuando menos conceptual; pero todos estos opuestos interrelacionados, como son la luz y oscuridad, el conocimiento y la ignorancia, el bien y el mal y muchos otros más, perpetuamente separados en concepción, cuando se superponen en mutua negación, se reúnen de manera inseparable.
Asimismo, los opuestos fenomenalmente concebidos, Tiempo e Intemporalidad, se reúnen en la mutua negación de lo relativo, en la totalidad, el todo (¡la serena entereza!). Esta es la unidad básica, esencial, que constituye la visión verdadera. Si se pierde esta visión, se pierde el equilibrio y se cae en el abismo de Maya.
“Todo lo que podemos pensar o decir acerca del Absoluto Intemporal -concluyó Maharaj- no puede dejar de ser conceptual, un mero señalamiento, una guía, que jamás podrá revelarnos lo que es la intemporalidad, pues justo eso es lo que somos. Lo único que podemos decir es: Estoy aquí ahora, expresando con ese “aquí” una ausencia de espacio y con “ahora”, una ausencia de tiempo. Incluso decir esto es quizá decir demasiado. No es decir ni escuchar lo que importa. Lo que importa es la apercepción instantánea del hecho”.

Ramesh S. Balsekar

Sigue a Gogol

Recibe publicaciones nuevas en tu email

Únete a otros seguidores